El trabajo híbrido está condenado
Los oficinistas trabajan en oficinas, para bien o para mal Por Ian Bogost para The Atlantic Primero me fijé en los zapatos. Que los llevaba puestos. Zapatos de verdad, de los de cuero, con cordones. Después de un año y medio, por fin volvía a la oficina, y eso significaba dejar las chanclas y las...